Una selección de campos que no te puedes perder.
A tan solo 10 km y unos 15 minutos de Verdelago Resort se encuentra el campo de golf Quinta da Ria. Situado en el espectacular paisaje del Parque Natural de la Ría Formosa y con una asombrosa vista sobre el mar, este campo cuenta con 18 hoyos que se extienden a lo largo de unos 6 mil metros. Diseñado por el famoso arquitecto Rocky Roquemore, el campo ha recibido más de 300 árboles tradicionales de la región para mantener las características naturales del paisaje. Otras opciones son el campo de golf Quinta de Cima, a 9,5 km o 12 minutos. Un campo extremadamente competitivo, con hoyos dog leg a izquierda y derecha, y greens protegidos por bunkers de arena y lagos. Siempre en contacto permanente con la naturaleza. El campo de golf Benamor, otra opción en las cercanías de Verdelago Resort, a 14 km, o a solo 16 minutos, fue diseñado por Sir Henry Cotton. Este campo tiene fairways muy diferentes y requiere golpes precisos para evitar que la bola se pierda en las zonas irregulares del terreno, sobre un paisaje flanqueado por las colinas al norte y el mar al sur.
Más cerca, a solo 8 km, en un trayecto de 10 minutos, encontramos Castro Marim. Un campo diseñado por Terry Murray, situado entre el río Guadiana, el océano Atlántico y las montañas. Perfecto para golfistas más experimentados, este campo de golf, con sus lagos y árboles en el centro de las calles, es todo un desafío. Monte Rei Golf & Country Club, a 10 km o 15 minutos, cuenta con dos de los campos de golf más espectaculares integrados en el campeonato europeo, firmados por Jack Nicklaus. Con alrededor de 400 hectáreas, en un paisaje marcado por colinas y valles, los campos tienen un diseño único con detalles desafiantes. También dentro de esta área se encuentra el campo de golf Quinta do Vale, a 10 km o 14 minutos. Firmado por el prestigioso Seve Ballesteros, el campo está diseñado para complacer a todos los golfistas, independientemente de su hándicap. Con una vista impresionante sobre el río Guadiana, el campo aprovecha al máximo las condiciones del terreno, ofreciendo hoyos espectaculares.